​LA CRISIS DE LOS QUE SIEMPRE ESTÁN EN CRISIS

|

Uno de los recuerdos que me acompañan desde la niñez es el de la “crisis del campo”; a lo largo de mi vida –mucho más tiempo del que me gustaría- los productores rurales quieren convencernos a los demás de dos cosas. La primera: que ellos son los únicos que trabajan. Segundo: que están permanentemente en crisis, casi rozando la miseria. Cincuenta años lleva esta historia, que seguramente habrá tenido momentos cercanos a la realidad, algunos otros más o menos creíbles y otros en los que esa crisis eterna, se empieza a parecer al cuento del pastor mentiroso.

En 2005, el primer gobierno del Frente Amplio tomó medidas que apuntaban a mejorar la situación del campo. Desde ese año y hasta 2017, se incorporaron 117 mil hectáreas al Instituto Nacional de Colonización, para ir brindando oportunidades a pequeños productores, de modo que puedan afincarse en el campo y producir. Seguramente no son los que dan rebencazos a los peones, pero 117 mil hectáreas es una importante extensión de campo. Esto no había ocurrido en el período de gobiernos blancos y colorados, que a lo largo de 20 años no llegaron a darle a Colonización ni siquiera la décima parte de esa extensión.

Hubo este año un descuento mensual del 15% en la factura de UTE para la producción rural, la nafta subió casi 10%, pero el gasoil 4,93%. A los lecheros se les aplazaron las amortizaciones en el Brou y se les abrieron nuevas líneas de crédito, además de la creación del “fondo lechero”, para facilitarles créditos a muy largo plazo. Hubo un muy importante apoyo desde el gobierno para quienes padecieron la sequía del 2015, con ración, cáscara de soja y lona. En 2016 se les dio especial atención a 680 apicultores que la necesitaban y a 250 productores de pera Williams por pérdida de producción. Hay 7109 proyectos de productores familiares y medianos, que incluyen apoyos económicos de 32 millones de dólares. 80 millones de pesos entregados en los que se llaman microcréditos rurales. Hubo 772 conexiones de energía eléctrica a familias y también a 12 escuelas rurales en todo el país, con una inversión de 5 millones y medio de dólares por parte del gobierno.

El lector se dará cuenta de que estos beneficios apuntan principalmente a los productores familiares, a los pequeños y a los medianos. Esos han sido los principales beneficiados por las diferentes políticas de los gobiernos del FA y probablemente todavía nos quede mucho por hacer. Seguramente habrá que sentarse a conversar con las gremiales del campo y ponerse de acuerdo, porque no todos los sectores necesitan lo mismo. Algunos reclaman que suba la cotización del dólar y otros derraparían en la primer curva si eso ocurre. Algunos piden rebajas en la tarifa de UTE y a otros eso no les preocupa, porque las realidades de cada uno son diferentes.

Sí quiero decir que estos gobiernos del FA han atendido al campo y en especial a los pequeños y medianos productores, que no son los que corren a los peones a rebencazos porque se niegan a trabajar de sol a sol. El primer gobierno del FA en 2005 encontró un campo fundido. Tal vez ese sería un buen punto de partida para esa necesaria conversación. Es probable que a los grandes productores –los de las 4x4, los del rebenque fácil, los que obligaron a los peones a participar de las manifestaciones- les venga bien recordar cómo estaban en 2005 y en especial cuánto valía una hectárea de sus campos en ese entonces. Es bueno recordarles que hoy la hectárea de campo se ha multiplicado por 6, por 7 y hasta por 10 en algunos lugares del Uruguay.

Finalmente: el Partido Nacional y su sucursal el Partido Colorado, tratan de subirse al carro y resucitan banderitas uruguayas. Esos dos partidos son los responsables de que el campo uruguayo se fundiera entre el 85 y el 2005. A pesar de que los grandes estancieros fueron los más beneficiados en las políticas tributarias de sus gobiernos, a cambio de importantes aportes en las campañas electorales, aun así no lograron elaborar políticas que hicieran crecer al campo. Porque solo intentaron hacer crecer a los grandes y ese no es el camino. Mejor será sentarse a conversar y encontrar soluciones.


Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.