​Los anuncios del gobierno, para el trabajador “a priori, parecerían ser no muy alentadores”

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Para el economista Pablo Messina “hay un montón de alertas rojas a corto y mediano plazo en la perspectiva de los que viven del trabajo”. En diálogo con Centenario Messina se refirió a la coyuntura económica actual observándola desde el punto de vista del trabajador. Donde “los anuncios del Ejecutivo, a priori, parecerían ser no muy alentadores”.


La coyuntura económica actual, vista desde el mundo del trabajo, ¿es positiva, es negativa?

-Es compleja para ponerle un nombre que no caiga en facilismos. Nosotros veníamos de casi diez años de bonanza económica, con mucha explicación de que había un boom de precios de los bienes que básicamente exportamos. Bienes primarios, productos de la tierra sin mucho valor agregado. Eso permitió un ciclo económico muy bueno, virtuoso en muchos aspectos pero que ya desde hace dos o tres años ese boom de precios dejó de ser tal, y vemos una economía está estancada. Que si bien ha tenido un crecimiento leve, está casi estancada desde el 2014. Eso lo podemos saber ahora por los datos que salieron publicados del 2016. Además se viene perdiendo puestos de trabajo en forma sostenida en los últimos dos años, con algunos sectores bastante complicados. Toda la industria de la construcción viene perdiendo puestos de trabajo desde el año 2011.Hay una alerta roja muy grande. Ustedes conocen algunos coletazos por el caso de Dolores que ahora parecería que se revierte un poco, pero también les queda cerca Colonia y saben bien que allí es un lugar donde había mucha industria manufacturera y viene muy complicada la cosa.

También se están estancando los indicadores sociales más importante, como el índice de pobreza. Hace 2 ó 3 años que la pobreza está estancada cerca del 10%, y tampoco mejora la distribución…


En lo que más importa, el bolsillo del trabajador, ¿esos 10 años de bonanza repercutieron favorablemente?

-Del 2005 a esta parte hubo un crecimiento importante en salarios pero también hubo un aumento importante de las ganancias o el excedente empresarial.

Recién en el 2010 alcanzamos los niveles salariales previos a la crisis del año 1998.

Los salarios siguieron creciendo, incluso en el último año dio aumento salarial, pero las perspectivas son complicadas para el trabajador. Por tres cosas: está habiendo pérdidas de puestos de trabajo. Por tanto más allá que el salario sea bueno o malo, cuando uno pierde el puesto de trabajo deja de existir tal cosa.

Un segundo problema, las pautas salariales que planteó el Poder Ejecutivo en general no habilitaban que haya aumento de salario real importante. Con lo que las perspectivas para que haya aumento de salario real en los distintos sectores no están claras. Salvo que baje mucho la inflación esos trabajadores y trabajadoras que siguen teniendo puestos de trabajo no necesariamente van a ver mejorado su salario.

Y por último porque algunos de los anuncios y medidas que se tomaron el año pasado indican que el gasto público social, que es muy importante porque involucra la Salud, la política de Vivienda, de Jubilaciones y Pensiones, que también es muy importante en un país muy envejecido como el nuestro; todo indica que no va a haber mejoras en eso. Entonces la situación está complicada.

Por otro lado algunos anuncios y medidas que se tomaron, como cambios en los impuestos, si bien no fueron tan malos, estuvieron más pensados para gravar el salario y para gravar el capital. Por lo tanto todo indica que hay un montón de alertas rojas a corto y mediano plazo en la perspectiva de los que viven del trabajo.


Nota  completa en  edición  del  3 de mayo  de  2017

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