Se mantienen las exportaciones de celulosa

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Las lluvias del fin de semana en la región posiblemente sigan presionando al mercado de la soja tras el feriado de este lunes en Chicago. La semana pasada registró su mayor ajuste negativo en cinco meses al influjo de las precipitaciones y de los pronósticos de más lluvias especialmente en Argentina. El balance del fin de semana marcó una amplia cobertura de las precipitaciones en ese país aunque con excesos que se hacen sentir con anegamientos en el Norte de Buenos Aires y Sur de Santa Fe. En el sureste bonaerense, en tanto, las precipitaciones fueron escasas. En Uruguay la cobertura fue total en el país con algunas zonas que en el acumulado tuvieron más de 100 milímetros entre el jueves y domingo. El balance es claramente positivo –no solamente para la soja sino, especialmente, para los maíces de primera en floración- aunque se relevará si hubo problemas con los cultivos sembrados en seco de la oleaginosa. Hay que tener en cuenta la calidad de la semilla sembrada este año que hasta ahora no había presentado problemas por las buenas condiciones de implantación, especialmente para el área de primera. Con muy limitada oferta, los valores de la soja cerraron la semana pasada sobre US$ 353-US$ 355 por tonelada base acopio. Si bien el porcentaje comercializado a futuro es superior a un año atrás, podría ser poco si se confirman las buenas perspectivas de cosecha para América del Sur.

A nivel de mercado, con el inicio de las primeras cosechas en Brasil y la regularización de las lluvias en Argentina, hay un potencial de ajustes adicionales a la baja en los precios. . Si bien está lejos de cerrarse el llamado mercado climático, el peligro de recorte de área en Argentina disminuyó. La semana pasada el Ministerio de Agroindustria de ese país ajustó al alza su estimación de área para la soja con un descenso de apenas 0,8% respecto a la campaña anterior. La cifra sobre la superficie, así como el porcentaje de caída respecto al ciclo previo, es menor que el que manejan las principales bolsas de cereales.

Desde la demanda, los importadores chinos comienzan a hacer su juego luego de completar su abastecimiento para el primer trimestre de 2017 previo a los festejos del Año Nuevo en ese país. El volumen de negocios de exportación de soja estadounidense está claramente por encima del año pasado. Esto también sucede en el caso de las exportaciones cumplidas. Sin embargo, si el clima se consolida positivo en América del Sur, se moderará la demanda por la soja estadounidense. La semana pasada fue negativa desde el mercado chino tanto para la soja y la harina como para los aceites. También fue así para el aceite de palma en Malasia a pesar que no se ve inmediata una recuperación de la oferta en ese país y en Indonesia, los dos principales exportadores mundiales.

En Estados Unidos las señales para el mercado de aceite de soja fueron negativas. El presidente electo, Donald Trump, nombró como consejero especial al influyente inversor, Carl Icahn, quien es crítico de las regulaciones en el área de biocombustibles. Esto se suma al anterior nombramiento de otro claro defensor de la industria petrolera al frente de la Agencia de Protección Ambiental.

Si bien todavía falta porque se defina la producción en América del Sur, cada vez parece más probable que Brasil logrará finalmente superar la barrera de los 100 millones de toneladas. En Chicago también ya se piensa en la campaña 2017/2018. La relación soja-maíz sigue siendo netamente favorable a la oleaginosa. Y eso ya descuenta un incremento en el área aunque el ajuste dependerá de la relación cuando efectivamente se tengan que tomar las decisiones de siembra.


* Extraído  de http://blasinayasociados.com/  

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