​Si el sueño se vuelve pesadilla

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“Y así Chile se transformó en un país desigual muy exitoso.” Nicolás Grau/La Diaria

Afirma Tabaré que la realidad es una sola. Pero está claro que no hay una sola percepción de la realidad. O quizá, simplemente, no hay una realidad sino muchas. Es como la clase media que puede serlo por ingresos, consumo, cultura… O por lo que cree y quiere. Aunque las ciencias sociales tienden a definir su posición en la estructura social por múltiples factores culturales y socio económicos, las estadísticas atienden un solo factor: el ingreso. Con ello acrecientan su extensión. El MEF, en el año 2018, estimaba que en Uruguay el 75% de la población era de clase media, el 18% integraba la clase baja y un 6% la clase alta. La definición se basa en criterios del Banco Mundial según los que pertenecen a la clase media quienes tienen ingresos ‘per cápita’ diarios entre 13 y 70 dólares. En 2018 entre 43.000 y 233.000 pesos mensuales para cuatro integrantes.

Se distingue fácil la clase media rural de la urbana pero se complica, por ejemplo, con eso que llaman ‘la clase media aspiracional’.

Las clases medias aspiracionales (1) están llenas de ‘progres’ y populistas de derecha. Son protagonistas políticos de primer orden por el impacto de su cultura política en el ‘humor de época’ dominante. Su influencia sobre las fuerzas progresistas ha sido enorme y devastador. Digo esto porque se supone que nadie quiere vivir en “la patria del consumidor endeudado, de trabajo y vida insegura, de incertidumbre permanente y privatización universal” como define la situación de Chile el periodista argentino Fernando Rosso. Pero, votamos, como si lo buscáramos cuando, de manera más o menos consciente, apoyamos la receta del FMI: Ajuste fiscal, privatizaciones, flexibilización laboral y apertura comercial. Esa es la propuesta del ‘sistema’.

“Las reformas tributaria, de las pensiones, la salud y el mercado de trabajo siguen siendo las prioridades de la agenda de políticas económicas”, afirma el FMI respecto a Chile.

En relación a Brasil: “Para elevar el crecimiento potencial, Brasil tiene que seguir llevando a cabo reformas estructurales decisivas, que comprenden una reforma tributaria, privatizaciones, la liberalización del comercio y medidas para hacer más eficiente la intermediación financiera”.

A las autoridades ecuatorianas les recuerda que “tiene previsto poner en marcha un amplio programa de reformas estructurales, incluyendo reformas en los ámbitos fiscal, del mercado de trabajo, de las leyes del banco central y de las finanzas públicas, de las asociaciones público-privadas, de las empresas públicas, de las leyes del mercado de capitales y de nuevas leyes anticorrupción”. Aunque el país se prenda fuego en cuanto avanzan las ‘reformas’.

Dicen que “en el pecado está la penitencia”; confundir crecimiento económico con mayor desarrollo es un error. Grave pero no inocente. Confusiones de ese tenor abundan. En esto tiene razón El Pepe: «Se tendrá que hacer cambios para mitigar la distancia que hay entre una macroeconomía que anda muy bien y una pésima distribución en la sociedad». [La República]

Recuerda una nota de Página 12 la definición de Evita: “Donde hay una necesidad hay un derecho”. A continuación cómo define Alberto Fernández el pensamiento neoliberal - macrista - : “Donde hay una necesidad hay un negocio”. En el origen de los conflictos sociales están las situaciones objetivas de nuestras sociedades tanto como las percepciones, las aspiraciones y las convicciones. En especial de las ubicuas y determinantes ‘clases medias’.

Porque que no es lo mismo votar ‘por’ que votar ‘contra’; en el matiz hay una abismal diferencia. Intento entender –explicarme-, realidades políticas que se escurren a mi comprensión racional. Racionalidades también hay muchas. La democracia es un asunto delicado y complicado.

Cuando en la OEA, Condolezza Rice alertó sobre la necesidad de “crear nuevos mecanismos para reprender a aquellos países que se apartan del camino democrático”, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay y Venezuela se estaban escapando del patio trasero de EE UU. El imperio, en guerra contra el terrorismo y el narcotráfico, no estaba dispuesto a tolerar “déficit democrático” de ningún tipo.

Según el general James T. Hill, ex jefe del SOUTHCOM (2), a “las amenazas tradicionales de los narcoterroristas y sus semejantes (...) se les complementa ahora una amenaza emergente mejor descrita: el populismo radical, [con el que] el proceso democrático es socavado para disminuir más que proteger los derechos individuales”. Y añade: “Algunos líderes en la región están sacando provecho de las frustraciones profundas derivadas del fracaso de las reformas democráticas (...). [Estos] líderes pueden al mismo tiempo reforzar sus posiciones radicales inflamando el sentimiento antiestadounidense. Además, otros actores buscan socavar los intereses de los EE UU en la región apoyando estos movimientos”. “Estamos ayudando a los esfuerzos de nuestras naciones socias a dirigirse a estas amenazas y a los actores estructurales subyacentes”. Y concluye Hill: “Las actividades del SOUTHCOM expanden la influencia de los EE UU, aseguran a amigos y disuaden a los adversarios potenciales”. [Fernando Molina Cortés/Rebelión]

En la Rendición de Cuentas de 2018 el gobierno uruguayo afirma: “La fuerte reducción de los niveles de pobreza ubica a Uruguay como el país de la región con menor proporción de personas pobres y mayor de personas con ingresos medios” (…) “esto conlleva el desafío de lograr que estas personas consoliden esta posición, en términos de bienestar, educación, salud, entre otros, de modo de reducir su vulnerabilidad a caer nuevamente en situación de pobreza ante impactos económicos desfavorables, ya sea a su situación individual o la economía en su conjunto”.

¿En estos complejos términos están planteadas las alternativas electorales de Nuestra América?

1 ¿Estratos sociales que empiezan a subir de clase media a clase media alta y se identifican por asumir pautas de consumo que consideran de élite?

2 Comando Sur del ejército de los EE UU.

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